miércoles, diciembre 07, 2005

Autoobservación psicológica

“Es muy claro y no resulta difícil comprender, que cuando alguien empieza a observarse a sí mismo seriamente desde el punto de vista que no es Uno sino Muchos, comienza realmente a trabajar sobre todo eso que carga dentro.”

“Es óbice, obstáculo, tropiezo, para el trabajo de Auto–Observación Intima, los siguientes defectos Psicológicos: Mitomanía. (Delirio de Grandeza, creerse un Dios). Egolatría. (Creencia en un YO Permanente; adoración a cualquier especie de Alter–Ego). Paranoia. (Sabihondez, Auto–suficiencia, engreimiento, creerse infalible, orgullo místico, persona que no sabe ver el punto de vista ajeno).”

“Cuando se continúa con la convicción absurda que se es Uno, que se posee un Yo permanente, resulta algo más que imposible el trabajo serio sobre sí mismo.”

“Cualquier atleta de la Auto–Observación íntima, trabaja muy seriamente dentro de sí mismo y se esfuerza por apartar de su Psiquis los diversos elementos indeseables que carga dentro...”

“Si uno de verdad y muy sinceramente comienza a observarse internamente, resulta dividiéndose en dos: Observador y Observado.”

“Si tal división no se produjera, es evidente que nunca daríamos un paso adelante en la Vía maravillosa del Auto–Conocimiento.”

“¿Cómo podríamos observamos a sí mismos si cometiéramos el error de no querer dividimos entre Observador y Observado?”

“Si tal división no se produjera, es obvio que nunca daríamos un paso adelante en el camino del Auto–Conocimiento.”

“Indubitablemente cuando esta división no se sucede continuamos identificados con todo los procesos del Yo Pluralizado...”

“Quien se identifica con los diversos procesos del Yo Pluralizado, es siempre víctima de las circunstancias.”

“Ahora bien, nadie puede empezar a cambiar radicalmente en tanto no sea capaz de decir: “Este deseo es un Yo animal que debo eliminar”; “este pensamiento egoísta es otro Yo que me atormenta y que necesito desintegrar”;” este sentimiento que hiere mi corazón es un Yo intruso que necesito reducir a polvareda cósmica”; etc., etc., etc.”

“Naturalmente esto es imposible para quien nunca se ha dividido entre Observador y Observado.”

“Ciertamente en cada día de nuestra existencia, existe repetición de eventos, estados de consciencias, palabra, deseos, pensamientos, voliciones, etc.”1

“Es obvio que cuando uno no se auto–observa, no puede darse cuenta de esta incesante repetición diaria.”

“Resulta evidente que quien no siente interés alguna por observarse a sí mismo, tampoco desea trabajar para lograr una verdadera transformación radical.”

“Si uno de verdad quiere llegar a conocerse a sí mismo, debe empezar por observar su propia conducta, ante los sucesos de cualquier día de la vida.”

“No queremos decir con esto que no deba uno observarse a sí mismo diariamente, sólo queremos afirmar que se debe empezar por observar un primer día.”

“En todo debe haber un comienzo, y empezar por observar nuestra conducta en cualquier día de nuestra vida, es un buen comienzo.”

“Observar nuestras reacciones mecánicas: ante todos esos pequeños detalles de alcoba, hogar, comedor, casa, calle, trabajo, etc., etc., lo que uno dice, siente y piensa, es ciertamente lo más indicado.”

“Lo importante es ver luego como o de que manera puede uno cambiar esas reacciones; empero, si creemos que somos buenas personas, que nunca nos comportamos en forma inconsciente y equivocada, nunca cambiaremos.”

“Ante todo necesitamos comprender que somos personas–máquinas, simples marionetas controladas por agentes secretos, por Yoes ocultos.”

“Dentro de nuestra persona viven muchas personas, nunca somos idénticos; a veces se manifiesta en nosotros una persona mezquina, otras veces una persona irritable, en cualquier otro instante una persona espléndida, benevolente, más tarde una persona escandalosa o calumniadora, después un santo, luego un embustero, etc.”

“Tenemos gente de toda clase dentro de cada uno de nosotros, Yoes de toda especie. Nuestra personalidad no es más que marioneta, un muñeco parlante, algo mecánico.”

“Empecemos por comportamos conscientemente durante una pequeña parte del día; necesitamos dejar de ser simples máquinas aunque sea durante unos breves minutos diarios, esto influirá decisivamente sobre nuestra existencia.”

“Cuando nos Auto–Observamos y no hacemos lo que tal o cual Yo quiere, es claro que empezamos a dejar de ser máquinas.”

“Un sólo momento, en que se está bastante consciente, como para dejar de ser máquina, si se hace voluntariamente, suele modificar radicalmente muchas circunstancias desagradables.”2

“La Auto–Observación Intima de sí mismo es un medio práctico para lograr una transformación radical.”

“Conocer y observar son diferentes. Muchos confunden la observación de sí, con el conocer. Se conoce que estamos sentados en una silla en una sala, más esto no significa que estemos observando la silla.”

“Conocemos que en un instante dado nos encontramos en un estado negativo, tal vez con algún problema o preocupados por este o aquel asunto en estado de desasosiego o incertidumbre, etc., pero esto no significa que lo estemos observando.”

“¿Siente usted antipatía por alguien? ¿Le cae mal cierta persona? ¿Porqué? Ud. dirá que conoce a esa persona... ¿Por favor? , obsérvela, conocer nunca es observar; no confunda el conocer con el observar...”

“La observación de sí que es un ciento por ciento activa, es un medio de cambio de sí, mientras el conocer, que es pasivo, no lo es.”

“Ciertamente conocer no es un acto de atención. La atención dirigida hacia dentro de uno mismo, hacia lo que está sucediendo en nuestro interior, si es algo positivo, activo....”

“En el caso de una persona a quien se tiene antipatía, así porque sí, porque nos viene en gana y muchas veces sin motivo alguno, uno advierte la multitud de pensamientos que se acumulan en la mente, el grupo de voces que hablan y gritan desordenadamente dentro de uno mismo, lo que están diciendo, las emociones desagradables que surgen en nuestro interior, el sabor desagradable que todo esto deja en nuestra psiquis, etc., etc., etc.”

“Obviamente en tal estado nos damos cuenta también de que interiormente estamos tratando muy mal a la persona a quien tenemos antipatía.”

“La atención dinámica proviene realmente del lado observante, mientras los pensamientos y las emociones pertenecen al lado observado.”

“Todo esto nos hace comprender que el conocer es algo completamente pasivo y mecánico, en contraste evidente con la observación de sí que es un acto consciente.”

“No queremos con esto decir que no exista la observación mecánica de sí, más tal tipo de observación nada tiene que ver con la auto–observación psicológica a que nos estamos refiriendo.”

“Necesitamos ver a los distintos “Yoes” en acción, descubrirlos en nuestra psiquis, comprender que dentro de cada uno de ellos existe un porcentaje de nuestra propia conciencia, arrepentirnos de haberlos creado, etc.”

“Entonces exclamaremos. “¿Pero qué está haciendo este YO?” “¿Qué está diciendo?” “¿Qué es lo que quiere?” “¿Por qué me atormenta con su lujuria?”, “¿Con su ira?”, etc., etc., etc.”

“Pensar y observar resultan también muy diferentes. Cualquier sujeto puede darse el lujo de pensar sobre sí mismo todo lo que quiera, pero esto no quiere decir que se este observando realmente.”

“Entonces veremos dentro de sí mismos, todo ese tren de pensamientos, emociones, deseos, pasiones, comedias privadas, dramas personales, elaboradas mentiras, discursos, excusas, morbosidades, lechos de placer, cuadros de lascivia, etc., etc., etc.”

“Muchas veces antes de dormirnos en el preciso instante de transición entre vigilia y sueño sentimos dentro de nuestra propia mente distintas voces que hablan entre sí, son los distintos Yoes que deben romper en tales momentos toda la conexión con los distintos centros de nuestra máquina orgánica a fin de sumergirse luego en el mundo molecular, en la «Quinta Dimensión»”.3

“Desafortunadamente las gentes nunca piensan en esto y muchos ni lo aceptan debido a que se hallan atrapados en la Mente Sensorial.”

“Cualquiera admite la realidad del cuerpo físico porque lo puede ver y palpar, empero la Psicología es cuestión distinta, no es perceptible para los cinco sentidos y por ello la tendencia general a rechazarla o simplemente a subestimarla y despreciarla calificándose de algo sin importancia.”

“Indubitablemente cuando alguien comienza a auto–observarse es señal inequívoca de que ha aceptado la tremenda realidad de su propia psicología.”

“Es claro que nadie intentaría auto–observarse si no encontrara antes un motivo fundamental.”

“Obviamente quien inicia la auto–observación se convierte en un sujeto muy diferente a los demás, de hecho indica la posibilidad de un cambio.”

“Desafortunadamente la gente no quiere cambiar, se contenta con el estado en que vive.”

“Causa dolor ver como las gentes nacen, crecen, se reproducen como bestias, sufren lo indecible y mueren sin saber porqué.”

“Cambiar es algo fundamental pero ello es imposible si no se inicia la auto–observación psicológica.”

“Es necesario empezar a verse a sí mismo con el propósito de auto–conocernos, pues en verdad el humanoide racional no se conoce a sí mismo.”

“Cuando uno descubre un defecto psicológico, de hecho ha dado un gran paso porque esto le permitirá estudiarlo y hasta eliminarlo radicalmente.”

“En verdad que nuestros defectos psicológicos son innumerables, aunque tuviéramos mil lenguas para hablar y paladar de acero no alcanzaríamos a enumerarlos a todos cabalmente.”

“Lo grave de todo esto es que no sabemos medir el espantoso realismo de cualquier defecto; siempre le miramos en forma vana sin poner en él la debida atención; lo vemos como algo sin importancia.”

“Cuando aceptamos la Doctrina de los Muchos y entendemos el crudo realismo de los siete demonios que Jesús El Cristo sacó del cuerpo de María Magdalena, ostensiblemente nuestro modo de pensar con respecto a los defectos psicológicos, sufre un cambio fundamental.”

“No está de más afirmar en forma enfática que la Doctrina de los Muchos es de origen Tibetano y Gnóstico en un ciento por ciento.” “En verdad que no es nada agradable saber que dentro de nuestra persona viven cientos y miles de personas psicológicas.”

“Cada defecto psicológico es una persona diferente existiendo dentro de nosotros mismos aquí y ahora.”

“Los siete demonios que el Gran Maestro Jesús El Cristo arrojó del cuerpo de María Magdalena son los siete pecados capitales; Ira, Codicia, Lujuria, Envidia, Orgullo, Pereza, Gula.”

“Naturalmente cada uno de estos demonios por separado es cabeza de Legión.”

“En el viejo Egipto de los Faraones el Iniciado debía eliminar de su naturaleza interior a los demonios rojos de SETH, si es que quería lograr el Despertar de la Conciencia.”

“Visto el realismo de los defectos psicológicos, el aspirante desea cambiar, no quiere continuar en el estado en que vive, con tanta gente metida dentro de su psiquis y entonces inicia la auto–observación.”

“A medida que nosotros progresamos en el Trabajo Interior podemos verificar por sí mismos un ordenamiento muy interesante en el sistema de eliminación.”

“Uno se asombra cuando descubre orden en el Trabajo relacionado con la eliminación de los múltiples agregados psíquicos que personifican a nuestros errores.”

“Lo interesante de todo esto es que tal orden en la eliminación de defectos se realiza en forma graduativa y se procesa de acuerdo con la Dialéctica de la Conciencia.”

“Nunca jamás podría la Dialéctica razonativa superar la formidable labor de la Dialéctica de la Conciencia.”

“Los hechos nos van demostrando que el ordenamiento psicológico en el Trabajo de eliminación de defectos es establecido por nuestro propio Ser interior profundo.”

“Debemos aclarar que existe una diferencia radical entre el Ego y el Ser. El YO jamás podría establecer orden en cuestiones psicológicas, pues en sí mismo es el resultado del desorden.”

“Solo el Ser tiene poder para establecer el orden en nuestra psiquis. El Ser es el Ser. La razón de Ser del Ser, es el mismo Ser.”

“El ordenamiento en el Trabajo de auto–observación, enjuiciamiento y eliminación de nuestros agregados psíquicos, va siendo evidenciado por el Sentido juicioso de la auto–observación psicológica.”

“En todos los seres humanos se halla el Sentido de la auto–observación psicológica en estado latente, más se desarrolla en forma graduativa a medida que vayamos usándolo.”

“Tal sentido nos permite percibir directamente y no mediante simples asociaciones intelectuales, los diversos yoes que viven dentro de nuestra psiquis.”

“Esta cuestión de las extrapercepciones sensoriales comienza a ser estudiada en el terreno de la Parapsicología y de hecho ha sido demostrada en múltiples experimentos que se han realizado juiciosamente a través del tiempo y sobre los cuales existen mucha documentación.”

“Quienes niegan la realidad de las extrapercepciones sensoriales son ignorantes en un ciento por ciento, bribones del intelecto embotellados en la Mente Sensual.”

“Sin embargo el Sentido de la auto–observación psicológica, es algo más profundo, va mucho más allá de los simples enunciados Parapsicólogos, nos permite la auto–observación íntima y la plena verificación del tremendo realismo subjetivo de nuestros diversos agregados.”

“El ordenamiento sucesivo de las diversas partes del Trabajo relacionadas con el tema éste tan grave de la eliminación de agregados psíquicos, nos permite inferir una “Memoria–Trabajo” muy interesante y hasta muy útil en la cuestión del desarrollo interior.”

“Esta Memoria Trabajo si bien es cierto que puede darnos distintas fotografías psicológicas de las diversas etapas de la vida pasada, juntadas en su totalidad traerían a nuestra imaginación una estampa viva y hasta repugnante de lo que fuimos antes de iniciar el Trabajo psico–transformista radical.”

“No hay duda que jamás desearíamos regresar a esa horrorosa figura, viva representación de lo que fuimos.”

“Desde éste punto tal fotografía psicológica resultaría útil como medio de confrontación entre un presente transformado y un pasado regresivo, rancio, torpe y desgraciado.”

“La Memoria–Trabajo se escribe siempre a base de sucesivos eventos psicológicos registrados por el centro de auto–observación psicológica”

“Existe en nuestra psiquis elementos indeseables que ni remotamente sospechamos.”

“Que un hombre honrado incapaz de tomarse jamás nada ajeno, honorable y digno de toda honra, descubra en forma insólita una serie de yoes ladrones habitando en las zonas más profundas de su propia psiquis, es algo espantoso, más no imposible.”

“Que una magnifica esposa llena de grandes virtudes o una doncella de exquisita espiritualidad y educación magnifica, mediante el sentido de la auto–observación psicológica descubre en forma inusitada que en su psiquis íntima vive un grupo de yoes prostitutas, resultado nauseabundo y hasta inaceptable para el centro intelectual o el sentido moral de cualquier ciudadano juicioso, más todo eso es posible dentro del terreno exacto de la auto–observación psicológica.”4

1 Tratado de Psicología Revolucionaria. Capítulo 13.

2 Tratado de Psicología Revolucionaria. Capítulo 17.

3 Tratado de Psicología Revolucionaria. Capítulo 21.

4 La Gran Rebelión.